ENTENDERNOS PARA ENTENDERLOS

EDUCAR DESDE LA EMOCIÓN: ¿Qué es la inteligencia emocional?
¿Qué es una emoción? ¿y un sentimiento?

Hace más de 2200 años, grades pensadores como Aristóteles  (“Educar la mente sin educar el corazón no es educar”) o Platón (“La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”) nos hablaban de la importancia de la Educación emocional. Sin embargo, no fue hasta la publicación del librode Daniel Goleman en el año 1995 cuando empezamos a tomar realmente conciencia de la importancia de aquellos pensamientos y mensajes.

Si nos remontamos unos cuantos años atrás, sabemos lo fácil que es “calificar” a las personas en función de su inteligencia. Se pasa un test que la mide y según los resultados, te categorizan de una u otra forma. Pero esto era bastante injustos, porque la inteligencia que miden esos test solo es una de todas las que puede desarrollar una persona. Así lo enunció Howard Gardner en el año 1983, con su revolucionaria teoría de las inteligencias múltiples. Según esta, existen muchos tipos de inteligencias distintas que constituyen las formas como los individuos adquieren, retienen y manipulan la información del medio y demuestran sus pensamientos a los demás.  Entre ellas encontramos:

  •  Inteligencia lingüística: que se observa en poetas, escritores, oradores, locutora de los medios de comunicación…
  • Inteligencia lógico-matemática: propia de los científicos, ingenieros…
  • Inteligencia musical: desarrollada en compositores y músicos en genera
  • Inteligencia espacial. Destaca en pilotos, exploradores, escultores…
  • Inteligencia cinestesia-corporal: se utiliza en la ejecución de deportes, de bailes y en general en aquellas actividades donde el control corporal es esencial para obtener un buen rendimiento.
  •  Inteligencia espiritual: la que permite resolver y afrontar problemas de significados y valores.
  •  Inteligencia interpersonal: implica la relación con otras personas, para comprender sus motivos, deseos, emociones y comportamientos. Es la capacidad de entender y comprender los estados de ánimo de los otros, las motivaciones o los estaos psicológicos de los demás.
  • Inteligencia intrapersonal: la capacidad de acceder a los sentimientos propios, las emociones de uno mismo y utilizarlos para guiar el comportamiento y la conducta del mismo sujeto. Se utiliza para comprendernos  a nosotros mismo, nuestros deseos, motivos y emociones.

Entonces, ¿Dónde ubicamos la inteligencia emocional? Es la suma de a inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal. Por tanto podríamos definirla como “la capacidad de identificar, gestionar y expresar adecuadamente mis emociones, reconocer estados emocionales en los demás y establecer vínculos sociales saludables con ellos”.

ENTENDERNOS PARA ENTENDERLES: Comprender nuestras emociones para conocer sus sentimientos

De entre todas las definiciones que existen alrededor del concepto de “emoción” podríamos decir que una emoción es “una reacción a una información que recibimos de nuestro entorno”. En definitiva, las emociones son respuestas instantes que NO se pueden controlar; señales internas que, como si de indicadores se tratasen, nos están ofreciendo continuamente información. Sin embargo, no solemos acostumbrar a prestarles atención debido a que nadie nos ha enseñado, dejando de lado su imprescindible función adaptativa y la importancia que tienen en el bienestar de nuestra vida diaria.

Otro de los errores más habituales que cometemos suele ser a la hora de clasificar las emociones en positivas o negativas. Puesto que todas ellas tienen una función adaptativa, podríamos afirmar que todas las emociones son positivas, porque cuando las sentimos nos ofrecen información valiosa para nuestra supervivencia y nuestra satisfacción. Por lo tanto, debemos atenderlas. Algunas emociones son más agradables que otras pero todas son necesarias.

En los años 70, Paul Ekman desarrolló una lista de emociones básicas. Para que te acuerdes siempre, responden al acróstico T.E.A.M.A.S.

  • La alegría nos informa que hemos conseguido algo valioso, de que hemos alcanzado una meta o simplemente de que nos sentimos satisfechos por algo. Sentirnos alegres es fantástico porque, de alguna manera neutraliza otras emociones menos agradables como la tristeza o el enfado, aunque esto no significa que tenemos que suplir una por otra.
  • La tristeza refleja que hemos perdido algo o a alguien, que hemos sufrido un cambio, una abandono, que nuestras expectativas no están cumplida. Cuando nos sentimos tristes, necesitamos buscar apoyo o consuelo en alguien, o en ocasiones, refugiarnos en nosotros mismos durante un tiempo, pues la tristeza nos  sume en lo que se conoce como “periodo de duelo”. En otras palabras, el proceso del duelo es el tiempo que necesitamos parta poder llevar a cabo los ajustes psicológicos necesarios para adaptarnos a la nueva situación.
  • La función principal del miedo se relaciona con la adaptación y la supervivencia. Nos informe de una amenaza, ya sea real o mental, pues sentimos que no disponemos de recursos adecuados para afrontar la situación.
  • El enfado nos proporciona mucha energía que a menudo malgastamos focalizándola con personas, en lugar de utilizarla para resolver situaciones. Nos enfadamos cuando sentimos injusticia, cunado no se hacen las cosas como uno espera o ante un traspaso a nuestros límites, ya sea traspaso físico o traspaso a nuestro sistema de valores, a nuestra autoestima…
  • ¿Cuándo aparece el asco? Cuando hay algo que rechazo/rechazamos, que no toleremos, que va en contra de nuestros valores… y tener esta información también es muy valiosa en nuestro día a día pues tan importante es conocer aquello que nos acerca a nuestro valores y gastos personales como lo que nos aleja de ellos.
  • La sorpresa es la emoción más neutra. Aparece cuando estamos frente a algo que no esperábamos, poniéndonos más alerta si cabe y orinándonos positiva o negativamente en función del estímulo.

Estas son las 6 emociones básicas que traemos “incorporadas” desde que nacemos. Con meses de vida, ya somos capaces d experimentarla y percibirlas, sin embargo no solo sentimos “emociones”. En nuestro día a día sentimos mucho más y esto hace que la gestión emocional sea más compleja. El resto que sentimos  ya no son emociones, son sentimientos.

¿Cuál es la diferencia entre una emoción y sentimiento?

Vamos a explicarlo con un símil. Imagina la paleta de un pintor con sus colores primarios: rojo, amarillo y azul. ¿Qué pasa si yo mezclo rojo y amarillo? ¿Y amarillo y azul? ¡Dan colores nuevos! Lo mismo ocurre con las emociones.

Las emociones son como esos colores primarios y básicos de los que todos disponemos en nuestra paleta, y luego las experiencias que vamos acumulando nos van permitiendo  jugar con esos colores y mezclar diferentes emociones. Esta es la diferencia fundamental entre emoción y sentimiento:

“La emoción es un color básico y un sentimiento puede estar compuesto por más de una emoción y además, le añado la razón, es decir, pienso sobre ello o interpreto la situación en función de mis experiencias”.

De todo esto se deduce que todo los seres humano compartimos una “paleta” con nuestros emociones básicas, pero las mezclas que hacemos con esas emociones son particulares de cada uno, puede depender de la intensidad del color del que se quiera disponer.

 AHORA ES MOMENTO DE PENSAR EN TUS HIJ@S

Es importante pararnos a pensar que ellos sienten las mismas emociones que nosotros, aunque les den un significado distinto. Como adultos, en ocasiones tendemos  a minimizar como se sienten, restado importantica a sus miedos, tristezas y enfados, con una intención muy positiva: rebajar su grado de malestar. Sin embargo, actuando de este modo lo que  conseguimos es restar importancia a todo lo que están sintiendo y enseñándoles que ellos le resten también. No podemos olvidar que aquello que le sucede a cada niño es, en ese momento, lo más importante, lo más injusto o lo más dolorosos por el simple hecho de vivirlo en primera persona. Por ello, es importantísimo validar su emoción.

  • Como tarea busca un momento en el que consideres que tu hijo/a sintió alguna de las anteriores emociones y reflexión cual fue tu reacción antes ellas. No dudes en compartir esta actividad con nosotros, estaremos encantados de poder darte feedback de cada una de las situaciones que hayas anotado.

 

 

 

Pide Cita: 636 090 517